Los que huyen, de Blanca Fernández

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portada-los_que_huyenBlanca Fernández tiene la habilidad de llevarnos, con sus relatos, a lo profundo. En esa idea incluyo lo que llamaríamos “la América profunda”, pero también “la España profunda”. Para que se entienda con un símil cinematográfico: podemos pasear por el Fargo de los hermanos Coen o por la Cuenca de Pilar Miró. Leyendo “Los que huyen” he rememorado la presencia de personajes tan sugerentes como la fugitiva Marion Crane (Psicosis) o los policías Juan y Pedro (La isla mínima). Tampoco hay que olvidar referencias literarias como los personajes míticos de las obras de Tennessee Williams (que, todo hay que decirlo, también suelen ser recordados gracias al cine).

Hay una gran riqueza en la descripción de los escenarios aunque puede que decir “descripción” se quede corto. Más que describir, Blanca Fernández sugiere, mediante ricas imágenes poéticas, dónde estamos y cuán sórdido o desolado es el lugar donde pondrá a unos personajes también ricos en matices. Da la sensación de que todo el bagaje literario y cinematográfico que fascina a la autora se ha mezclado en su cabeza para crear sus lugares y personas, tan propios y singulares como lo es su estilo: un buen equilibrio entre lo que se muestra y lo que se oculta, entre lo que se nos cuenta de forma directa o lo que se nos recrea mediante colores, olores, sonidos…

No son historias dulces, pues la mayoría plasman la crudeza de personajes que sufren, bien porque son maltratados o bien porque toman decisiones extremas. Pero no todo nos dejará un nudo en el estómago, porque también hay lugar para la ternura y el amor, puesto que en la vida, como en la literatura, las cosas no son blancas ni negras.

Esa indefinición también la encontraremos en el tiempo en el que transcurren los relatos. No podremos ubicarlos y seguramente cada lector será situado en una década distinta: los 50, los 70… pero siempre sabremos que no es ahora. No existen, por ejemplo, referencias tecnológicas, salvo la presencia de un coche, una cámara fotográfica… objetos que ya son clásicos, casi atemporales, dos adjetivos que se pueden aplicar perfectamente a los relatos de Blanca Fernández.

En definitiva, los que disfrutan con relatos que aportan algo al lector sabrán apreciar la calidad de “Los que huyen”, título, por cierto, que me resulta fascinante.

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

Soy escritora de fantasía y ciencia ficción. Mi primera novela, El Templo de los Inocentes, está disponible en formato digital en Amazon. Creé este blog porque la lectura y la escritura se deben compartir. Bienvenido/a. Participa. Comparte. Sugiere. Disfruta.

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