El aliento de los dioses, de Brandon Sanderson

Se lee en 2 minutos

portada-el_aliento_de_los_diosesYa era hora, por mi parte, de adentrarme en la obra de Brandon Sanderson, uno de los autores de género fantástico mejor valorados en los últimos años. Para ello, he elegido una novela autoconclusiva, en lugar de enredarme en alguna de sus sagas (todo llegará).

“El aliento de los dioses” podría enmarcarse dentro de lo que llamamos fantasía épica: reinos imaginarios enfrascados en luchas de poder, culturas enfrentadas, reyes que, en este caso, son considerados dioses porque han atravesado el umbral de la muerte… Muchos ingredientes interesantes para los que disfrutamos de este género.

Lo destacable de esta novela es que tiene muchos elementos originales que lo alejan de la tan extendida fantasía medieval y de la magia convencional.

La localización, como he mencionado antes es imaginaria: tenemos el reino de Hallandren que trata de establecer lazos dinásticos con el reino de Idris; la mayor parte de la acción transcurre en Hallandren donde también convive la gente de Pahn Kahl abriéndose un hueco en la sociedad; todos ellos son gobernados por una monarquía de poder casi absoluto y sus ejércitos luchan con espadas. Puede sonarnos a medieval, pero no. Una razón es que el rey es un ser divinizado cuya corte está compuesta por dioses y otra es que los sacerdotes juegan un papel fundamental en los círculos de poder, de manera que estamos hablando de una auténtica teocracia. Todo ello nos trae reminiscencias de la cultura mesopotámica o más aún de la Egipcia, dadas las escenas que describen la lujosa vida de los dioses y la importancia de las imágenes y el arte.

Esto último conecta con el papel que juegan los colores junto con ese “aliento” que da título al libro y que es el eje de de toda la historia. Podemos llamarlo aliento, alma, esencia, etc. de las personas que puede traspasarse, extraerse, devolverse y acumularse. La habilidad para controlar el aliento dota de un gran poder a algunas personas a las que no vamos a identificar como magos ni hechiceros ni nada por el estilo, pero que serán claves en la narración. Estos elementos sobrenaturales van a estar presentes desde la primera escena a la última.

Al margen de la ambientación fantástica, la trama política me ha resultado interesante ya que tiene mucho sentido y está bien trazada. Pero sobre todo me han gustado mucho los personajes. Desde las dos protagonistas femeninas: Siri y Vivenna, que acaban encontrándose en la situación contraria a lo que se esperaba de ellas desde que nacieron, hasta el dios Sondeluz o el rey-dios Susebrón, que no dejarán de darnos sorpresas a lo largo de la novela. Sus personalidades, preocupaciones, evolución, etc. están muy bien descritas. Insisto en esto porque entre algunos lectores existe el prejuicio de que en el género fantástico no se presta la debida atención a los personajes (como cuando en una película, los efectos especiales tienen más peso que la historia). Por eso me gusta resaltar este rasgo positivo en una novela de género.

El libro es extenso, pero se lee con facilidad porque sin tratarse de una acción trepidante (con excepciones) la historia no deja de avanzar y de meternos poco a poco en el ambiente y en la complejidad de la trama. Los elementos fantásticos tienen un gran peso, de forma que es una lectura ideal para todos aquellos que nos dejamos llevar por la más absoluta de las irrealidades.

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

Soy escritora de fantasía y ciencia ficción. Mi primera novela, El Templo de los Inocentes, está disponible en formato digital en Amazon. Creé este blog porque la lectura y la escritura se deben compartir. Bienvenido/a. Participa. Comparte. Sugiere. Disfruta.

2 Comentarios

  1. Este tío es muy bueno….. Pero…. Elantris….. Y con tiempo las dos sagas de los nacidos de la.bruma… Magistrales

    • Desde ahora, están en mi lista de lecturas pendientes (que es interminable) 🙂

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