Todos los cuentos, de Cristina Fernández Cubas

portada-todos_los_cuentos“Todos los cuentos” es una recopilación donde, a pesar del título, no se encuentran todos los cuentos de Cristina Fernández Cubas, pero es una pieza esencial para acercarse al universo de esta autora de voz singular. Esa singularidad la ha llevado a convertirse en un clásico y en una autora de referencia dentro del cuento contemporáneo en español. En el conjunto de su obra existen algunas novelas pero es en el cuento donde ha ido conformando un estilo propio que sorprenderá a cualquier lector, sean cuales sean los géneros, estilos o calidades en los que se suela mover.

La principal característica de estos cuentos es que existe una frontera muy fina, casi microscópica, entre fantasía y realidad. La mayoría de los cuentos están escritos en clave realista, aunque ya desde el principio de cada narración se introduce algún elemento inquietante que mantiene alerta al lector. Sin entrar de lleno a plantear el conflicto, la autora consigue, sin embargo, que uno piense desde los primeros párrafos “aquí va a pasar algo”. Ese algo a veces es un fenómeno difícil o imposible de explicar. ¿Es un hecho sobrenatural? El lector decidirá, ya que la autora no va a dar explicaciones ni va a aclarar lo que pasó. Si los protagonistas de sus cuentos se hacen preguntas sobre lo ocurrido, el lector queda en el mismo plano, sintiéndose así partícipe, en primera persona, del cuento que acaba de leer.

Es por esto que podemos incluir a Cristina Fernández Cubas dentro de la literatura fantástica. No es una fantasía a lo grande: no hay portales a otras dimensiones (o sí), no hay fantasmas (o sí), no hay brujas (o sí), etc. Ni siquiera es un ambiente de realismo mágico en el que los muertos y los vivos se mezclan sin solución de continuidad. Es una frontera mucho más frágil y por ello, más inquietante. Es el extrañamiento irrumpiendo en lo cotidiano (casi al modo de uno de los rasgos de la literatura gótica o de la literatura de terror) pero planteado de una forma mucho más sutil.

Su estilo es algo barroco y suele emplear frases largas en las que cada palabra ha sido puesta con el máximo cuidado para conducir al lector por la narración. Utiliza habitualmente la primera persona, recurso que se suma a esos elementos extraños, haciendo que pongamos en duda al narrador-protagonista: ¿realmente este personaje vio lo que dice que vio? ¿Le ocurrió lo que está contando o tal vez lo soñó?

Estamos hablando de una máxima calidad literaria, en cuanto a la forma y al contenido, en el que las tramas, los ambientes y los personajes están lejos de cualquier tópico y siempre nos sorprenderán.

La colección recopila cinco libros de cuentos de Cristina Fernández Cubas (“Mi hermana Elba”, “Los altillos de Brumal”, “El ángulo del horror”, “Con Agatha en Estambul” y “Parientes pobres del diablo”) con un total de veinte cuentos de considerable extensión. El libro se culmina con el “El faro” que es la continuación de un relato inacabado de Edgar Allan Poe.

Algún lector puede querer acercarse a Cristina Fernández Cubas con mayor sutileza (igual que ella presenta ese mundo fantástico dentro de la realidad de sus cuentos) y buscar alguno de esos títulos por separado. Es posible que os sepan a poco y acabéis recurriendo a esta recopilación completa. Aun así, para ayudaros a elegir, recomiendo los siguientes relatos: “La ventana del jardín” y “Mi hermana Elba” (incluidos en “Mi hermana Elba”); “Los altillos de Brumal” (en el libro del mismo título); “Helicón” y “El legado del abuelo” (incluidos en “El ángulo del horror”); “El lugar” (en “Con Agatha en Estambul”); y los tres incluidos en “Parientes pobres del Diablo”, es decir, el del mismo título, “La fiebre azul” y “El moscardón”.

Tal vez hubiera sido más práctico recomendar dos, tres… cuatro como mucho, pero no es fácil cuando cada cuento tiene algo único y asombroso.

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

4 Comentarios

  1. Tienes razón con lo de la finísima barrera entre realidad e irrealidad. De hecho, yo creo que sin pretenderlo ha creado escuela, porque lo que hace ahora David Roas y muchos otros autores de género fantástico en España va por ahí. He estado releyendo a Millás estos días y también es curioso cómo maneja lo fantástico desde el absurdo. Creo que ésta es la otra influencia de estos autores anteriormente mencionados cuando se adentran en el humor desde lo fantástico o exploran el humor dentro del género.

    • Gracias por tu comentario, Lourdes. No he leído a Roas. Sí a Millás aunque en textos alejados de la fantasía. Me gusta ese repaso que haces por la fantasía actual en España. Saludos!

  2. Hola Gema, atraído por tu articulo me entraron ganas de leer. Leí con interés el primer cuento “Lúnula y Violeta” y me quedé ahí, un estilo algo recargado para mi gusto. Escribe bien, eso es indiscutible, pero no mi estilo.

    • Gracias por tu comentario. Siento que no sea una lectura de tu gusto pero me alegro de que mi post te haya animado a acercarte a esta autora. Un abrazo!

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