Seis trucos para que tus personajes tengan nombres fantásticos

lecciones02Los buenos personajes, como eje de una gran historia, han de tener nombres que estén a su altura. De cara al lector son esenciales para situarlos en la trama, reconocerlos a lo largo del texto e incluso intuir algún rasgo de su personalidad.

Los nombres son importantes en cualquier género pero cuando, en el título del post, he utilizado el término “fantásticos”, no lo he hecho sólo pensando que deben ser magníficos y excelentes. También me refiero a que la literatura fantástica y de ciencia ficción tiene sus peculiaridades. En primer lugar, es un género en el que podemos jugar a inventarnos nombres (ventaja). En segundo lugar, tenemos el deber de que los nombres evoquen reinos imaginarios, mundos paralelos o escenarios futuristas (inconveniente, dada su dificultad).

A continuación te ofrezco seis trucos para crear nombres únicos e inolvidables para tus personajes.

1) Generadores de nombres

Son herramientas que, de forma aleatoria, te ofrecen nombres o combinaciones de los mismos. Te recomiendo dos. El primero forma parte del procesador de textos Scrivener (que está pensado para escritores y del que hablaré en futuros artículos). Esta es una muestra:

lecciones02_scrivenerComo ves, está basado en el origen geográfico de los nombres. Puedes optar por femenino, masculino o ambos, indicar las iniciales que prefieres, pedir un número determinado de apellidos… Tiene bastantes opciones.

En el ejemplo que he capturado he buscado muestras en femenino cuyo nombre sea de origen egipcio y apellido, de origen camboyano. Los resultados son bastante exóticos.

También existen algunas webs orientadas a la generación de nombres aleatorios. Como ejemplo, la web nombresdefantasia.com te dejará buscar en categorías como orcos, elfos, nombres “lovecraftianos” y otras orientadas al género fantástico.
Ten mucho cuidado de no quedarte con las búsquedas tal cual. Piensa que otros escritores estarán en algún lugar utilizando estas mismas herramientas. Lo que debes hacer es tomar estas ideas como punto de partida y modificarlas hasta crear tus nombres únicos.

2) Significado de los nombres

Muchas veces queremos que los nombres de nuestros personajes tengan un alto contenido simbólico, aunque se trate de nombres cotidianos. En este sentido internet está plagado de webs con nombres para bebés, donde se explica el significado de los nombres. Sin ir más lejos aquí está la web todobebe.com con un extenso catálogo de nombres. Otra que te recomiendo es significado-de-nombres.com que tiene un catálogo más breve pero los artículos son detallados y puedes averiguar bastantes detalles sobre cada nombre.

3) Homenajes literarios

lecciones02_vampiroEs frecuente que en alguno de nuestros textos queramos homenajear la obra de un gran maestro o que nuestros personajes recuerden a otros que han influido en nuestro texto. Aquí entran tus gustos personales, tus lecturas y aquellos personajes que desearías que fueran reales. Te recomiendo dos cosas. Primero: no elijas un nombre demasiado obvio. Si en tu relato hay una mujer infiel, no la llames Anna Karenina. Llámala sólo Ana o utiliza un nombre que empiece por A y un apellido que empiece por K. Segundo: no utilices referencias demasiado conocidas (como la anterior) y no llames Mina o Lucy a tus chicas cada vez que escribas una historia de vampiros.

4) Anagramas

Un anagrama es el cambio de orden en las letras de una palabra para dar lugar a otra nueva. Su uso es un truco que puede darte mucho juego. Puedes empezar por tu propio nombre. ¿Te llamas Alejandro Pérez? Tu personaje podría ser Jenaro Zeadprel (y no me digas que no parece un profesor de Hogwarts). ¿Tu nombre es Rosa María Gil? Pues escribe sobre Marla Grai-Mois (que a mi modo de ver, es enigmática y  tan mortífera como una Mata Hari).

Tu propio nombre es sólo el principio y cuando le cojas el gusto, verás que puedes utilizar muchos otros.

5) Acrósticos

Se utilizan con cierta frecuencia en poesía donde los versos acrósticos son aquellos cuyas iniciales forman una palabra. Te recomiendo este truco si tienes muy claras las características de tu personaje, pero no el nombre. Ordena según te convenga los adjetivos que lo describen y utiliza sus iniciales para formar una palabra. Imagina que tu personaje es:

  • Olvidadizo
  • Rechoncho
  • Aventurero
  • Feo
  • Inconstante
  • Rico

Su nombre puede ser Orafir (yo, personalmente lo incluiría en la próxima versión de Prince of Persia).

6) Combina las anteriores

Cierro con este truco porque las posibilidades son enormes. Puedes usar anagramas con personajes literarios; tomar una descripción de una novela que te guste y obtener un acróstico de la misma; homenajear a personajes de otros textos tuyos; jugar con nombres de personajes no sólo literarios, sino históricos o de actualidad; y así hasta el infinito.

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*Imágenes tomadas de freepik.es

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

2 Comentarios

  1. Hola, Gema:
    yo cogía nombres de pacientes de donde trabajaba, la gente mayor tienen nombre y apellidos soberbios, y a partir de ellos pensaba historias. Eran sencillas, y no las escribía, como ejercicios. Pensé coleccionar algunos, haciéndolos anónimos, claro, pero al final no hice nada.

    • Es una buena técnica. Los que somos profes también manejamos cientos de nombres y apellidos cada año y alguno puede servir de inspiración.

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