Nunca llegarás a nada, de Manuel Moreno Nieto

portada-nunca_llegaras_a_nadaHoy os traigo un nuevo libro de relatos de la colección Pez Volador (en concreto el número 4) que, al igual que los dos volúmenes ya leídos, me ha gustado mucho.

Manuel Moreno nos presenta una serie de cuentos que parten de situaciones cotidianas, pero que acaban en un terreno muy distinto. Siempre nos sorprende y nos arranca una sonrisa, que suele proceder de la ironía o el humor más negro posible.

Algunos ejemplos de lo cotidiano serían relatos que comienzan con una pareja comprando en un hipermercado, un profesor que está dejando de fumar, un conductor de autobús que acaba de regresar de una ruta, un paseo por una pradera asturiana… Hasta ahí, todo está bajo control para el lector, puesto que estamos viendo personajes “del montón”, por decirlo de manera coloquial, en situaciones normales.

El toque mágico de este autor está en que esa normalidad se rompe en algún punto del relato, a veces nada más comenzado, a veces bien avanzado o incluso como un “truco final”. Puede ser porque ese personaje en el fondo no es tan normal como aparenta y está marcado por una obsesión, por ciertos recuerdos que le persiguen o por un destino fatal. A veces roza el surrealismo, pero nunca se aleja de la realidad lo suficiente para que pensemos “esto no podría ocurrir”. Lo que pasa en los relatos de Manuel Moreno podría ser real, pero una de esas realidades que nos deja con la boca abierta. Hay que matizar, eso sí, que algunos relatos sí que llevan pinceladas que entran en el ámbito de lo fantástico, pero son la excepción.

Hay algunos lugares comunes que dan cohesión al conjunto del libro y que voy a ir mencionando al hablar de su estructura.

La primera parte se titula “El malestar de la cultura” y se compone de cinco textos. En ellos, se entrelazan con las historias numerosas referencias culturales (escritores, políticos, filósofos, etc.), además de un claro homenaje a Raymond Carver y a Carlos Gardel. En esta primera parte ya vemos aspectos reflexivos y eruditos siempre tratados con ironía, el peso de las obsesiones y los recuerdos, pero por encima de todo, la muerte como tema recurrente. Eso sí, bajo la óptica del humor macabro, que el autor maneja tan bien.

La segunda parte se titula “Bisagras hiperbreves” y se compone de tres microrrelatos, donde ese efecto sorpresa es, si cabe, más intenso que en los textos más largos. Son tres piezas que no tienen desperdicio y que pueden ser leídas una y otra vez sin cansarse (doy fe, porque lo he hecho).

El libro cierra con una parte más extensa llamada “Qué difícil es vivir”. Volvemos al tema de la muerte (que nunca ha dejado de esta ahí) desde la idea de morir por amor hasta matar por una fría venganza, pasando por el que provoca su propia muerte por un comportamiento estúpido. Esta última idea aparece en muchos de los relatos: la estupidez humana, que sin duda da para mucho y más si se trata con esa perspectiva crítica y a la vez socarrona que utiliza el autor. Es además, una buena llave para moverse en una frontera difusa entre comedia y tragedia.

El título del libro, “Nunca llegarás a nada”, no es el título de ninguno de los cuentos pero engloba muy bien la idea de la condición humana que parece tener Manuel Moreno. Por ello nos presenta unas historias afiladas que buscan lo que no es común dentro de lo que sí lo es, aderezadas con un lenguaje certero y mucho, mucho sentido del humor.

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

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