Lobas de Mar, de Zoé Valdés

portada-lobas_de_marLobas de mar es una novela de piratas. Y puesto que “pirata” es un término que no tiene forma femenina, hay que aclarar que es una novela de mujeres piratas.

Hay varios elementos que me gustaría destacar en la novela. Lo primero sería la ambientación. La narración se sitúa en el siglo XVIII y la mayor parte de la acción se da en escenarios hostiles y violentos en los que es muy fácil meterse gracias a la calidad de las descripciones. A esto contribuye el hecho de que las escenas de batallas o combates cuerpo a cuerpo (que son abundantes) están narradas con gran crudeza y un lenguaje directo que no escatima en imágenes sanguinarias y por tanto, muy realistas.

Este es el mundo en el que se mueven las dos protagonistas, cuyas historias comienzan de forma independiente (aunque sus vidas presenten ciertos paralelismos) y que en un momento dado convergen y coinciden en el mismo barco. (No creo hacer “spoiler” con este comentario puesto que es algo que se intuye desde el principio del libro).

Las protagonistas tienen una vida tan fuera de la norma que el lector no se plantea que se trate de personajes reales, pero así es. Si se descubre esto al terminar de leer el libro puede caerse en el error de quitarle mérito a la autora porque no son personajes creados por ella. Pero no todo es tan simple: personalmente le otorgo a Zoé Valdés el mérito de haber elegido a estos personajes y construir una historia donde lo que más importa son sus sentimientos, sus relaciones personales y el lazo que va surgiendo entre ellas hasta un final que no revelaré, pero que resulta sobrecogedor.

Otro aspecto destacable es la intensidad en las escenas de sexo (al mismo alto nivel que las escenas de acción) y que en estos tiempos en que tan de moda están ciertas novelas pseudo-eróticas y edulcoradas, es bastante de agradecer. (Lobas de mar está escrita en 2003 pero si fuera una obra del 2014 en seguida veríamos que no tiene nada que ver con el estilo de la literatura mencionada).

Sólo hay dos cosas que destacaría negativamente. Por un lado, un elevado lirismo en ciertos pasajes que contrasta demasiado con la crudeza de otros, aunque entiendo que dicho contraste puede gustar a muchos lectores. Por otro lado, algunos momentos en los que el narrador (o narradora en este caso) se deja ver abiertamente, haciendo referencia a metáforas o situaciones actuales. Esto saca al lector de la narración y no me parece un recurso acertado.

Estos defectos son, sin embargo, pequeños detalles en una obra de alta calidad y que gustará a cualquiera que disfrute de las novelas de aventuras y de personajes fuera de lo común.

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

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