Las puertas del infinito, de Víctor Conde y José Antonio Cotrina

,Las puertas del infinito es una novela escrita a dos manos, un hecho que siempre me parece interesante, por Víctor Conde y José Antonio Cotrina. Pertenece a un género que conozco bien, la fantasía juvenil, y esto me parece aún más interesante.

Desde que soy usuaria de Goodreads, me gusta echar un vistazo a las valoraciones que hacen los lectores. No lo hago antes de leer un libro, sino antes de escribir una reseña. En este caso me ha sorprendido encontrar unas cuantas valoraciones negativas. Todas ellas coinciden en que el libro es confuso.

Para empezar, aunque toda opinión es respetable, no creo que esta novela merezca una valoración negativa (luego hablaré de aquellos aspectos de calidad que he encontrado). Y mucho menos bajo ese criterio de “confusión”.

Yo me pregunto: ¿qué esperan los lectores cuando empiezan un libro en el que habrá portales dimensionales y, probablemente, alguna que otra paradoja temporal? Además, en cualquier novela de género fantástico hay que esperar cierto desafío. Me refiero a un pacto de ficción que nos va a hacer entrar en un mundo donde todo es posible.

Las puertas del infinito es una novela compleja, pero no caótica (como he leído por ahí). Tiene una estructura paralela en la que se desarrollan dos historias independientes, cada una con su protagonista. Es de esperar (no creo que ningún lector se sorprenda) que ambas historias converjan en algún punto. Lo que uno no se espera es la forma en la que lo hacen, pero ahí está el giro que puede sorprender al lector y le da a la novela un gran valor por su originalidad.

Los personajes son dos jóvenes, un chico y una chica, cuya relación con las puertas del infinito es muy estrecha. Su edad es lo que más acerca este libro al género juvenil. Son personajes verosímiles, con un fondo trabajado en cuanto a su origen, aspiraciones y frustraciones. Me ha gustado mucho el tratamiento de los personajes adultos, especialmente algunos secundarios. Tienen mucha potencia, como ocurre en las películas con un buen reparto.

Hablando de cine, no puedo evitar hacer una comparación. Este es el segundo libro que leo de José Antonio Cotrina. El anterior fue El fin de los sueños, escrito también a dos manos junto a Gabriella Campbell. En ambos, el elemento común es Cotrina y me está empezando a provocar una sensación parecida a lo que me ocurre con Álex de la Iglesia: sé que el final va a ser un auténtico desmadre. A veces termino con la sensación de que se le ha ido de las manos pero luego vuelvo una y otra vez a sus películas. Así que creo que volveré una y otra vez a los libros de José Antonio Cotrina. También de sus co-autores, por supuesto.

Aparte de un final apoteósico, Las puertas del infinito cuenta con un estilo narrativo correcto. Hay excelentes descripciones y un montón de conceptos que encierran un gran sentido de la maravilla. Mi favorito es la idea de los dragones-ciudad. Ahí lo dejo para no desvelar más de la cuenta.

Los dragones son a una novela fantástica lo que el buen vino a una cena deliciosa: la hace más deliciosa aún.

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

Soy escritora de fantasía y ciencia ficción. Mi primera novela, El Templo de los Inocentes, está disponible en formato digital en Amazon. Creé este blog porque la lectura y la escritura se deben compartir. Bienvenido/a. Participa. Comparte. Sugiere. Disfruta.

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