La maldición de Hill House, de Shirley Jackson

portada-la_maldicion_de_hill_houseLa maldición de Hill House (en ciertas ediciones titulada La Guarida a raíz de la versión cinematográfica de 1999) es una novela de mediados del siglo XX pero que recoge el espíritu de la novela gótica clásica.

Posee, de hecho, uno de los rasgos góticos por excelencia. Se trata del lugar en el que se desarrolla la historia: una casa encantada. Lo extraño de su diseño, los ruidos raros y los fenómenos paranormales se quedan cortos comparados con la sensación, magistralmente expresada por la autora, de que le casa es un personaje más. No se trata como un espacio inerte sino como un ente vivo y, desde el principio de la narración, eso la convierte en el elemento más inquietante.

El tratamiento de los personajes es bastante peculiar ya que la voz del narrador sólo nos muestra pequeños detalles y es, sobre todo, a través de los diálogos que nos vamos haciendo una idea de cómo son, cómo piensan y cómo reaccionan ante los sucesos que tienen lugar en la casa. La excepción es el personaje principal, Eleanor. Asistimos constantemente a sus pensamientos y a los recuerdos familiares de su vida, que son esenciales para entenderla. Es un personaje complejo respecto a esa vida pasada y también respecto a su relación con la casa y a lo que espera del futuro.

En esta reseña es inevitable que hable de la película pues, al haberla visto antes de leer la novela, la he tenido presente durante toda la lectura y de forma consciente e inconsciente las he ido comparando. A los que hayan visto la película les recomiendo, sin dudar, leer la novela. Mi impresión ante el film es que fue un alarde exagerado de efectos especiales en un momento en el que los efectos generados por ordenador estaban empezando a ser explotados. Por eso, todo lo que ocurre en la casa o todo lo que la casa hace resulta demasiado exagerado. Sin embargo, en la novela, los fenómenos extraños se van desarrollando con mayor discreción. La autora nos cuenta algunos detalles (es magistral, por ejemplo, cómo utiliza el recurso de los sonidos) y nosotros nos imaginaremos lo demás, por lo que las escenas de terror impresionan más y los personajes tienen mayor protagonismo.

El final de la novela es mucho más interesante y más duro. Sin ser un final abierto da lugar a muchas interpretaciones, lo que enriquece de golpe todo lo que hemos leído especialmente la relación que se ha ido creando entre los personajes, que al arrancar la historia eran unos perfectos desconocidos entre sí.

Es una lectura deliciosa que nos pondrá la carne de gallina en algunos pasajes pero que nos invitará a reflexionar sobre los traumas que pueden afectar a una persona, la capacidad para empatizar con otros, la dificultad de integrarse en un grupo, de ser aceptado… Hay muchos temas que se pueden explorar en esta novela cuya lectura es fundamental dentro de su género, pero que aporta mucho más a  nivel humano.

Compártelo enTweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn
Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *