La extraña historia de Maurice Lyon, de Oriol Nolis

portada-maurice_lyonHay que ser un escritor valiente para crear un personaje como Maurice Lyon. Es un ser oscuro, que desde el inicio de la novela toma decisiones con las que el lector no va a estar de acuerdo. ¿Quemar un libro antiguo? Esa es sólo la punta del iceberg de una serie de atrocidades que llevará a cabo y que nos harán indignarnos o incluso odiar al personaje (especialmente si somos amantes del arte y la historia).

Como puede verse, ese es el principal valor de esta novela: un protagonista que está muy lejos de ser un héroe y al que tampoco podemos encasillar en la categoría de “anti-héroe”. Se le pueden atribuir rasgos de psicópata (cuidado, sólo algunos rasgos porque sin duda, Maurice Lyon tiene sentimientos y no precisamente simples) y eso me ha llevado a reflexionar sobre otros ejemplos literarios. ¿Podemos compararlo con el también francés Grenouille, protagonista de “El perfume” de Patrick Süskind? No, porque Maurice no es un asesino en serie. Lo mismo nos pasaría si lo comparamos con el Dr. Hannibal Lecter, protagonista de “El dragón rojo”, de Thomas Harris. Y si nos venimos a algo más reciente y pensamos en Dexter Morgan, protagonista de “El oscuro pasajero” de Jeff Lindsay pensamos: “¡Un  momento! Si Dexter, en el fondo, es un justiciero!”.

En definitiva, es difícil calificar a Maurice Lyon. Y es casi imposible conectar con él, a pesar de lo cual la historia nos empujará a seguir leyendo para saber hasta dónde es capaz de llegar este niño rico, que se ha rebelado contra su familia, aunque su asignación económica le permite llevar una vida de lujo y caprichos. La familia es una gran sombra que por un lado le da sustento y por otro lado no le deja respirar, a pesar de vivir desterrado en Barcelona. Los Lyon poseen una gran colección de arte y un museo propio en París. Dicha colección se ha vuelto más importante que los propios miembros de la familia, especialmente las mujeres de varias generaciones. Ellas han sufrido las consecuencias de las decisiones de los patriarcas cuyo único objetivo ha sido mantener y aumentar la colección y ocuparse del legado y la herencia. Ese trasfondo es el que le da a Maurice Lyon los motivos para elegir el camino más oscuro posible.

Aquí recojo otro aspecto de la novela que me ha parecido muy interesante: Oriol Nolis nos muestra los motivos de su personaje, pero no trata de justificar sus acciones, al igual que tampoco le juzga. A pesar de la narración en primera persona, el autor consigue que se mantenga un tono aséptico y neutral. Seremos nosotros quienes decidamos si las acciones de Maurice Lyon están justificadas o no.

Hay otros aspectos, sin embargo, que creo que son mejorables. El tema de las mujeres de la familia me parece muy interesante y creo que no está desarrollado en toda su dimensión. Por otro lado, las mujeres que rodean al personaje de Maurice en su trayectoria no me han resultado muy creíbles: Marta, la ex-novia, es un prototipo de “periodista intrépida”. Demasiado tópica. Luego está Clara, que aparece sólo al final. Siendo un personaje repentino, me resulta artificial y se nota demasiado que es sólo una herramienta para conducir al protagonista hacia el desenlace final, por eso no me gusta tampoco que sea el eje del epílogo del libro.

El otro aspecto que no me ha convencido del todo es el estilo. Ya he hablado de la combinación de primera persona y tono neutral, algo que sí me parece acertado porque encaja bien con la historia y el personaje. Sin embargo, hay algunos fragmentos que resultan demasiado explicativos. El protagonista nos da a veces datos artísticos o históricos que resultan poco naturales y, al menos a mí, me sacan de la narración. El motivo es que por momentos dejo de ver al Maurice Lyon-narrador y empiezo ver al autor-narrador y eso es algo que no me gusta en un texto contemporáneo. Qué decir cuando ese problema está también en una sección en la que el personaje acude a un chamán y en pleno “viaje” bajo los efectos de una droga también tenemos algún que otro pasaje totalmente explicativo. Por eso, tratándose de una historia y un personaje arriesgados, echo de menos que el autor no haya asumido riesgos con un estilo y una estructura más innovadores.

Como contrapartida, resulta una novela muy fácil de leer, cuya brevedad también ayuda. Me alegro de que no haya páginas “de relleno” como ocurre con muchos ejemplos de la literatura comercial. En este caso, la historia es muy original, va al grano y se desarrolla en su justa medida. El final es muy bueno, así que otro punto a favor.

Que una novela sea original y gire alrededor de un personaje controvertido y políticamente incorrecto son suficientes motivos para que merezca la pena leerla.

*Agradezco a la editorial Suma de Letras el ejemplar del libro que me ha proporcionado y la invitación a un encuentro con el autor. 

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

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