Historias extraordinarias, de Roald Dahl

portada-historias_extraordinariasNo hace mucho, mientras tenía este libro en la interminable pila de libros pendientes, alguien me dijo en Twitter “Dahl es uno de los narradores con los que más disfruto. Conciso y certero”. Me pareció el empujón que necesitaba para abrir inmediatamente “Historias extraordinarias” y sumergirme en su lectura, puesto que conocer a un autor sólo por algunas adaptaciones cinematográficas de su obra no es conocer a un autor.

Ahora que lo he leído, he de decir que estoy totalmente de acuerdo con esa opinión y que no sólo me he quedado con ganas de leer más sino con ganas de estudiar a fondo a este escritor y desentrañar todos los secretos de su estilo.

¿Y qué es lo que me ha fascinado tanto? La respuesta es que Dahl escribe de forma genial como si no le diera importancia a lo que cuenta. El lector se deja llevar pero tiene la sensación de que no está ocurriendo nada relevante o que la historia no va a dar ningún giro que nos sorprenda. Sin embargo, consigue atraparnos desde la primera hasta la última página. Bajo una apariencia de sencillez, narra con precisión y detalle hechos que no podemos evitar tomar como reales, aunque claramente en muchos casos son hechos imposibles.

Me explico, este volumen se compone de siete relatos y simplemente con leer un poco acerca de la vida del escritor, entendemos que algunos elementos de estas narraciones son reales. Y utilizando la lógica, es fácil saber cuáles no lo son. A pesar de esta diferenciación, cuando estamos dentro de las historias, todos los hechos pasan ante nosotros con un tratamiento y un estilo similares, así que es muy interesante cómo mezcla fantasía y realidad.

“El chico que hablaba con los animales” es un cuento fantástico en el que se expresa un fuerte amor por la naturaleza y por la libertad. También es un canto a la infancia, ya que no podemos dejar de preguntarnos si algunas cosas que consideramos imposibles se deben a que somos adultos, mientras que los niños tal vez aún conservan esa magia que nosotros hemos perdido.

“El autoestopista” es un cuento inteligente que juega con el engaño. Un engaño sin malicia que sufrirá uno de los personajes a la vez que lo sufrimos nosotros. Todo el relato, pero sobre especialmente el final, es muy divertido.

“El tesoro de Mildenhall” es un cuento sobre la avaricia, donde se contrapone la inocencia de un personaje frente a las malas artes de otro. Casi se acerca a los cuentos clásicos con moraleja, pero con un aliciente: el retrato de los personajes es excelente.

“El cisne” es, sin duda, mi cuento favorito de este libro. En él dos chavales que no tienen ninguna conciencia del bien y del mal, atormentan a un chico de su pueblo por el mero hecho de divertirse. Es escalofriante la tranquilidad con la que el autor va contando la historia, en la que según se intensifican las crueldades, se nos va encogiendo el corazón. Pero llega el final, del que no diré nada, y nos quedaremos con la boca abierta. Es un cuento de esos que uno necesita reposar un tiempo, antes de pasar al siguiente relato.

“La maravillosa historia de Henry Sugar” es un relato bastante más largo que los demás, donde el autor utiliza la técnica de las cajas chinas, de forma que tenemos varios cuentos en uno. Es muy interesante cómo va pasando de una historia a otra, y una vez más realiza un impecable retrato de personaje, puesto que Henry Sugar no tiene desperdicio.

“Racha de suerte” es el relato más veraz de todos y cuenta cómo Roald Dahl se convirtió en escritor. De éste deriva el último título, “Pan comido”, ya que es la primera historia de Dahl que se publicó, y por tanto hay una referencia a ella en el relato anterior.

Leer este libro es una aventura fascinante, pues iremos de lo real a lo fantástico y viceversa en una sucesión en la que ningún relato es igual al anterior, por lo que el factor sorpresa nos acompañará hasta la última página.

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

6 Comentarios

  1. Lo leí hace mucho y me encantó, y tengo esa misma edición de Anagrama que has puesto. Lo tengo pendiente de relectura para poder poner la reseña en condiciones. También leí suyo “El gran cambiazo”, y te lo recomiendo. Y en casa tengo un par de libros suyos más que aún no he leído …

    bsos!

    • Para mí ha sido un gran descubrimiento, Rosalía. Y poco a poco iré añadiendo más títulos así que tomo nota del que me dices. ¡Gracias! ¡Un saludo!

  2. Excelente reseña de uno de mis autores de relatos predilecto. Dahl es un maestro cuando hablamos de contar con precisión, escogiendo la medida exacta, dotando a lo difícil de la apariencia de lo fácil y haciendo gala tanto de una gran creatividad a la par que de un depurado orden de ideas a la hora de narrar.
    Pareces haberte contagiado del estilo Dahl, Gema. Una reseña certera, concisa, sumamente disfrutable…

    • Es importante que una reseña esté, como mínimo, bien escrita por respeto al autor del libro. Por aquí se hace lo que se puede así que muchísimas gracias por tu valoración tan positiva. 🙂

  3. Dahl es uno de mis autores favoritos. Sus libros de Fantasía juvenil son verdaderos clásicos. Si te gusta el género, te recomiendo “El Gran Gigante Bonachón”.” Relatos de lo inesperado” es otra antología de cuentos que no puedes perderte. Su lado más gamberro lo puedes encontrar en su novela “Mi tío Oswald”

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