Historias de cronopios y de famas, de Julio Cortázar

Historias de cronopios y de famas es un clásico, como lo es el propio Cortázar. Leído el libro por segunda vez (la primera fue hace muchos años) me he planteado si debía o no escribir la reseña para la web. Por un lado, es un libro demasiado complejo y seguramente no voy a escribir nada que no se haya escrito ya. Por otro lado, he pensado que si esta aportación lleva a nuevos lectores hasta esta obra merecerá la pena.

Lo primero que debo aclarar, para quien no lo conozca, es que este libro no es una novela, pero tampoco es una colección de relatos ni de microrrelatos. ¿Qué son, entonces, los textos que encontramos en Historias de cronopios y de famas? Son una colección de reflexiones, bromas, juegos, instantáneas, anécdotas, etc. En todos ellos hay una buena dosis de surrealismo.

Para leer esta obra de Cortázar hay que quitarse de encima todos los prejuicios, etiquetas o modelos literarios esperables. Por el contrario, hay que estar dispuesto a dejarse sorprender y a que el autor juegue con nosotros. Solo así podremos sentirnos cómplices de este mundo inexplicable.

El libro tiene cuatro partes: Manual de instrucciones, Ocupaciones raras, Material plástico e Historias de cronopios y de famas.

Algunos textos incluidos en Manual de instrucciones son los más conocidos. Cortázar habla de actos cotidianos tan sencillos como subir una escalera, dar cuerda a un reloj, etc. Sin embargo, se acerca a estas acciones desde una mirada extraña y analítica que las desmenuza. Con ello consigue sacar tanto el lado más absurdo como el más metafísico y profundo. Son textos que nos hacen reír a la vez que encierran una reflexión inteligente. Un ejemplo sería “Instrucciones para cantar” donde en realidad está reflexionando sobre la creación artística.

Ocupaciones raras y Material plástico se caracterizan por su gran heterogeneidad. Encontramos textos sobre hormigas, gafas que se rompen, gotas de lluvia, batallas, hombres sin cabeza y de nuevo algún atisbo de instrucciones como, por ejemplo, cuando nos explica cómo fotografiar un tigre. Varios fragmentos se centran en una familia muy peculiar, cuyos miembros tienen ideas tan peregrinas como construir un patíbulo en su jardín por puro divertimento o regalar globos a los empleados de correos.

En estas dos partes del libro cada página es una aventura. Cuando damos la vuelta al papel, abrimos un cajón del que no sabemos qué guarda dentro. En su fondo encontraremos un mundo cercano, lejano o imaginario, pero siempre fascinante.

La cuarta parte del libro es la dedicada a los cronopios y los famas, así como las esperanzas. Estas últimas no están incluidas en el título del libro, pero son una parte más de esta trilogía de seres imaginarios.

Aunque los acabe de llamar “seres imaginarios”, en realidad se trata de nosotros. Representan distintos arquetipos humanos. Cortázar nos acerca a sus costumbres, sus bailes, sus ocurrencias y a aquellos momentos en que se comportan como no deberían comportarse. Dice mi profesora de escritura, Clara Obligado, que se puede jugar a decidir qué somos: cronopios o famas (parece que las esperanzas no suelen entrar en el juego).

¿Cómo son? Esa pregunta se va respondiendo a lo largo de la lectura de los distintos fragmentos. Cito las descripciones que recoge Luis Lozada León en un artículo del periódico mexicano Milenio:

«Los Cronopios son unos seres verdes y húmedos, que viven al margen de las cosas entre el arte y lo antisocial. Son ingenuos, idealistas, desordenados, muy sensibles y poco convencionales. Viven con pasión, disfrutan cada cosa que hacen sin vergüenza, aunque a veces padecen de envidia. Sufren el mundo y aman al mundo».

«Los Famas son entes burgueses, rígidos, organizados, sentenciosos, exitosos. Son los “formales” que se preocupan por el orden y que ocupan altos cargos políticos y/o empresariales».

Las Esperanzas «son simples, aburridas, ignorantes, rutinarias y normalmente actúan sometidas a alguna de las otras dos “especies”».

Dicho lo cual, yo tengo claro que soy cronopio. ¿Qué eres tú?

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

Soy escritora de fantasía y ciencia ficción. Mi primera novela, El Templo de los Inocentes, está disponible en formato digital en Amazon. Creé este blog porque la lectura y la escritura se deben compartir. Bienvenido/a. Participa. Comparte. Sugiere. Disfruta.

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