Historia de una maestra, de Josefina Aldecoa

Historia de una maestra no es una historia real, pero está basada en experiencias reales. ¿De dónde sale, entonces, esta vida inventada? En el prólogo Josefina Aldecoa (1926-2011) dice: “Este libro lo escribí para regalárselo a mi madre, porque siempre me contó muchas historias cuando yo era pequeña, me hablaba de situaciones que ella, como maestra, había vivido”.

En esa frase se resume la esencia de un libro que está escrito desde el corazón. Su punto fuerte es la narración en primera persona y los recursos que utiliza para que resulte veraz. Pero antes de analizar estos rasgos, voy a hacer una breve sinopsis de esta novela de 1990.

La protagonista de Historia de una maestra es Gabriela, una joven leonesa que obtiene su título de maestra en 1923. Esto le da la oportunidad de tomar las riendas de su vida, algo que la mayoría de las mujeres no pueden hacer en la época. Sus decisiones la llevan a escuelas muy alejadas de la ciudad, tanto en la península como fuera de ella. El recorrido de la protagonista es toda una aventura que llega hasta julio de 1936, es decir, el comienzo de la Guerra Civil Española.

Con los ingredientes descritos Josefina Aldecoa construye un texto a medio camino entre la novela histórica y la autoficción. En este caso, eso sí, la ficción biográfica no se basa en la vida de la propia autora, pero sí de alguien muy cercano.

El texto resulta entrañable gracias a su tono evocador. Pensemos en nosotros mismos cuando recordamos nuestra propia vida. Tendemos a recordar mejor los buenos momentos que los malos e, incluso, caemos en la idealización. Pues eso ocurre en este libro, en el que Gabriela sí que nos cuenta las incomodidades y algún que otro mal trago. Sin embargo, notamos que de cada etapa de su vida quiere atrapar los momentos felices, ya sean los que incorporan elementos bucólicos o los que están llenos de la pasión por enseñar.

Cuando antes hablaba de este texto como algo “veraz” me refería, sobre todo, a esta verosimilitud en la forma de plasmar los recuerdos. También hay un cierto desorden que hace que la narración parezca a veces una corriente de conciencia. Y, como característica culminante, una sinceridad cruda que es de agradecer.  La protagonista, como cualquier persona, no es perfecta. A menudo reconoce su egoísmo, sus ganas de cortar lazos o el deseo de aislarse para que ciertos acontecimientos no le afecten. Este rasgo consolida en el lector la sensación de que está ante una persona real y ante una verdadera autobiografía.

Este libro es un hermoso homenaje, no sólo a la madre de la autora, sino a todas aquellas mujeres que fueron pioneras en tener una carrera, una profesión y en lanzarse solas al mundo. En el caso de España, les tocó vivir una época especialmente difícil a causa de los conflictos políticos. Los docentes, además, ya fueran hombres o mujeres, fueron un sector especialmente vulnerable por sus ideas renovadoras.

Historia de una maestra es un libro diferente a otros. Se lee en unas pocas horas y aporta mucho más que novelas históricas de cientos y cientos de páginas. Y ya seas estudiante, padre/madre o profesor/a, es una lectura perfecta para comenzar el curso escolar.

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

Soy escritora de fantasía y ciencia ficción. Mi primera novela, El Templo de los Inocentes, está disponible en formato digital en Amazon. Creé este blog porque la lectura y la escritura se deben compartir. Bienvenido/a. Participa. Comparte. Sugiere. Disfruta.

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