Fábulas de robots, de Stanislaw Lem

portada-fabulas_de_robots“Fábulas de robots” fue una colección de cuentos publicada en 1964 por el autor de “Solaris”, texto de referencia para la mayoría de los lectores cuando se trata de este escritor polaco.

Sin embargo, hay vida más allá de Solaris y puedo decir que “Fábulas de robots” es uno de los libros de ciencia ficción que más me han sorprendido por su planteamiento y forma de narrar las historias. Creo que esperaba cierto parecido con los relatos de Isaac Asimov y me he encontrado algo completamente diferente: los relatos de Lem están desarrollados como verdaderas fábulas o cuentos clásicos con personajes totalmente distintos a los que encontramos en “Yo, robot” o en otras obras del norteamericano.

La primera característica diferenciadora es que no aparecen los seres humanos y la segunda es que no se habla de un tiempo concreto así que no tenemos la sensación de estar ante relatos futuristas. Los cuentos se desarrollan en distintos rincones del cosmos (a veces se trata de planetas, a veces de lugares más abstractos) y en un tiempo totalmente indeterminado (algún relato abarca incluso un tiempo universal ya que se tratan temas como la creación o el fin del universo).

El desfile de personajes y elementos de fábula es extensísimo: princesas dormidas, caballeros andantes, dragones, magos, sabios, enigmas y profecías, reyes despóticos y caprichosos, inventores… Todos ellos, prototipos que vienen de la tradición de los cuentos orientales o los relatos de caballería medievales. El hecho de que todos ellos sean robots aporta la fantasía y la imaginación de su factura, los materiales que los componen, y por supuesto, su condición de máquina, que en algunos casos da lugar a verdaderos problemas existenciales.

Todos los cuentos encierran reflexiones fundamentales sobre el origen del universo o el poder de las máquinas y hay una crítica constante al poder absoluto y despótico.

A pesar de la complejidad de los temas y las múltiples lecturas que encierran los cuentos, están escritos con un lenguaje sencillo, desarrollados con un ritmo fácil y espontáneo que recuerda a veces a la narración oral.

En conclusión, “Fábulas de robots” puede analizarse desde un punto de vista literario pero también filosófico. Las historias se sitúan en un lugar y un tiempo imprecisos y mezclan la tecnología con preguntas y temas universales que han preocupado siempre a la humanidad. La humanidad en este caso no es la nuestra sino la de los robots. Y todo ese gran contenido se refleja en unos relatos que son muy entretenidos e incluso divertidos en muchas ocasiones. Una lectura, por tanto, deliciosa y magistral.

 

Compártelo enTweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn
Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *