Ácido Fólico, de Lidia Herbada

portada-acido_folico“Ácido fólico” es la segunda novela de Lidia Herbada. En ella Berta, el personaje principal, es una soltera de treinta y tantos que nos cuenta una etapa breve de su vida atravesando sobre todo sus relaciones sociales: viajes, citas, amigos y especialmente, amigas. Un gran número de ellas  parece que han querido quedarse embarazadas. Berta siente entonces que su mundo se divide en dos bandos: el de las casadas con niños (la Asociación del Ácido Fólico) y el de las solteras (la Asociación de las Inmaduras Viajeras). En medio de esa especie de guerra, Berta se desenvuelve bien pues sigue manteniendo todas sus amistades, aunque queda plasmado en cada página que está tratando de buscar su sitio. Además, a todo ello se suman sus relaciones con distintos hombres que tienen desenlaces diferentes.

Es posible que muchos lectores de esta reseña se sientan identificados con la situación y sus distintos bandos. Y esa es una buena razón para leer “Ácido Fólico”. Todos y cada uno de nosotros nos vamos a reconocer en escenas y en conversaciones de la novela. Vamos a reconocer también a personas cercanas. Y la frescura con la que está narrada será una baza a nuestro favor.

Junto a todo ello, recorreremos numerosos rincones de Madrid, pero también otros lugares (Canarias, Croacia…) a los que viaja Berta. A veces huyendo de algo o a veces persiguiendo algo.

La autora gusta de ambientar cada escenario con múltiples referencias cinematográficas o musicales (desde “La Condesa de Hong Kong” hasta “Match Point”; desde Vinicius de Moraes hasta Edwyn Collins y así muchos más). Si conocemos estas referencias, entenderemos perfectamente qué se nos quiere transmitir con ellas. Y si no nos resultan familiares, correremos a google o a youtube para conocerlas, de manera que tenemos la opción de que nuestro propio mundo se enriquezca con todo lo que Lidia Herbada nos aporta.

Por último, otro aspecto positivo de la novela es que no se adapta necesariamente a una sola etiqueta, ya que se mueve claramente entre dos géneros: la literatura de humor y la literatura romántica. Tal vez sea el lector el que, según su estado de ánimo a  la hora de leer, elija una u otra.

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Gema Moratalla García

Gema Moratalla García

2 Comentarios

  1. Nosotras hemos leído 39 cafés y un desayuno y nos gustó mucho. Además, hemos tenido la posibilidad de entrevistar a la autora, que nos pareció muy interesante.

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